La muse.


Hipnotizado por las olas vueltas un chal de espuma al golpear contra tu ancho mar.

Ma muse is prohibida.

Canta conmigo, por toda la eternidad.

Te lo suplico en esta naufraga noche, donde tu y yo, no nos conocemos.


Canta conmigo, por toda la eternidad.

Aunque mi cara se pierda entre la multitud ante tus ojos.

Si mi voz se ahoga en un ensordecedor llanto, no dejes de cantar.

Con tu sinfónica melodía encuentro mi paz,

ven a mis brazos y vuela conmigo,


en este complicado camino a nuestro destino.



Por lo bueno y lo malo, ¡Ma muse! 


Si todo fue falso, condena mi suerte con tu ígnea mirada,

con tu atracción exhibida,

en el mas sangriento mar,

de la gloria oscura. 


Ma muse solitarie.

Aficionada a la pasión solitaria.

Canta conmigo, por el final de la eternidad.

Aunque solo por esta noche fuese.

Donde tu y yo, no nos conocemos.



Autoría propia.

Un poema sacro para finalizar la noche.

¡Que noche! ¡Gracias!






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