La condena eterna.
INFIERNO.
Dios esta en coma.
He aquí, los muertos en vida por la resurrección.
Celebran la muerte, con suma afición.
Piden por un dios a oídos sordos de su desesperación.
Tronan sus huesos al unísono del fuego ardiente.
Desgarran su garganta en una estruendosa y agonizante melodía.
Claman por la piedad que no se les será brindada.
¡Oh, señor! Ten piedad de nosotros.
La que no se nos dio en vida.
¡Ten piedad, oh, señor!
Misericordia de tu prójimo.
¡Oh, señor! Extirpa a la bestia.
Camina y ríe por los valles de las flamas ardientes.
Se mantiene erguido e inerte.
Burlón y maldadoso.
Un holocausto en forma de serpiente, naufraga tocando sus liras.
Camina y sonríe por los valles de las flamas ardientes.
Líbranos del mal.
Amen.
DE AUTORIA PROPIA.
Isaías 47:14 describe el infierno ardiente en la siguiente forma, “He aquí que serán (los malvados) como paja; el fuego los quemará. No libraran sus propias vidas del poder de la llama de fuego. No quedará brasa para calentarse, ni lumbre ante la cual se sienten"
Me complace en esta noche, compartir uno de mis escritos.
Con sumo cariño y con la intención de mejorar.
¡Gracias!

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